Minnesota es hogar de una comunidad latina vibrante, resiliente y profundamente arraigada. Como agente de bienes raíces que ha servido a familias de habla hispana en Minneapolis durante más de 24 años, he tenido el privilegio de presenciar de cerca la belleza, la fortaleza y la riqueza cultural de esta comunidad.
En los últimos meses, han circulado narrativas dañinas sobre los latinos en Minnesota. Estas narrativas no solo son inexactas, sino que también borran las experiencias vividas de las familias que han construido, restaurado y fortalecido nuestros vecindarios durante décadas.
Quiero ofrecer una perspectiva diferente. Más completa. Más humana.
Porque las historias personales son el antídoto contra la polarización, el odio y la violencia.
Estas son las cinco cosas que absolutamente AMO de la comunidad latina en Minnesota.
1. Amor: Una cultura de calidez y conexión
Mi camino comenzó a principios de mis 20 años, cuando viajé a América Latina y me enamoré del AMOR. Era tangible: en los saludos, la música, el idioma, la emoción. Esa experiencia dio forma a mi vida y finalmente me llevó a convertirme en un agente de bienes raíces de habla hispana.
Los inmigrantes latinos traen esa misma calidez a Minnesota.
La amabilidad.
La hospitalidad.
La riqueza emocional.
Es un regalo para nuestro estado.
2. Familia: La base de comunidades fuertes
Uno de los aspectos más hermosos de la cultura latina es el compromiso con la familia. Se honra a los adultos mayores, se valora a los niños y las familias permanecen unidas ante cualquier desafío.
En un mundo donde el aislamiento es cada vez más común, las familias latinas modelan una forma de vivir arraigada, conectada y profundamente humana.
Las familias saludables crean comunidades saludables, y Minnesota es más fuerte gracias a esto.
3. Trabajo: “Si se quiere, se puede”
Mi lema en español es “si se quiere, se puede”.
Tiene dos significados:
Si lo deseas, puedes lograrlo.
Si hay amor, es posible.
Ambas traducciones reflejan lo que he visto una y otra vez:
Las familias latinas trabajan con corazón, coraje y determinación.
Esto no es la excepción; es la cultura.
Ya sea que trabajen en varios empleos, construyan estabilidad financiera o renueven su primera casa, el compromiso es inquebrantable.
4. Economía: Reconstruyendo vecindarios, fortaleciendo ciudades
Después de la crisis inmobiliaria de 2008, muchos vecindarios de Minneapolis quedaron devastados. Las casas permanecían vacías, vandalizadas y deteriorándose.
Entonces ocurrió algo extraordinario.
Compradores latinos intervinieron. Compraron casas en dificultades y las reconstruyeron, a menudo trabajando hasta altas horas de la noche después de largas jornadas laborales. Manzanas enteras se transformaron gracias a la habilidad, el orgullo y un esfuerzo incansable.
La economía urbana de Minnesota es hoy más fuerte gracias al trabajo, la artesanía y la inversión latina.
5. Alegría y fe: Un espíritu que eleva a todos
A pesar de las largas horas, los desafíos sistémicos y las injusticias reales, las comunidades latinas irradian alegría, gratitud y positividad, junto con una profunda apreciación por la vida.
Y, sobre todo, fe.
Fe en que el mañana puede ser mejor.
Fe en que el trabajo duro importa.
Fe en que Dios está presente en cada paso.
Este espíritu aporta calidez emocional y resiliencia a Minnesota.
Una última palabra de gratitud
A las familias latinas a las que he servido, de las que he aprendido y con las que he crecido durante los últimos 24 años:
Gracias.
Gracias por su amor, su fortaleza, su trabajo, su alegría y su fe.
Minnesota es mejor gracias a ustedes.